http://www.vatican.va/various/cappelle/sistina_vr/index.html
Cuando, finalmente, conseguí realizar mi sueño de visitar la Capilla Sixtina, las lágrimas de emoción asomaban a mis ojos. La frecuencia con que este "capolavoro" del arte mundial se representa, tanto en reproducciones, como en libros, revistas, cine, etc,...hacían que el ciclo de frescos más impresionante del mundo, el trabajo en el que el gran genio florentino se dejó (literalmente) la salud fueran algo extremamente familiar para mí. Un poco como sucede con NY, que aunque no hayamos estado nunca nos da la impresión de haber recorrido sus calles y haber visto su elevado perfil vertical una infinidad de veces.
Pues bien, retomando el hilo del discurso, el día que emboqué los inmensos Museos Vaticanos y estaba a punto de penetrar en ese pequeño cofre colmo de arte que es la Sixtina (cuya arquitectura evoca el Templo de Salomón), sentí un hormigueo de emoción similar al que uno nota cuando está enamorado. En realidad, no es algo de extrañar, pues mi gran amor, mi pasión, es el arte.
Traspasé el umbral que daba acceso y allí estaba, en todo su esplendor tras la última restauración, el magistral e inigualable ciclo de pinturas. Botticelli, Perugino, Ghirlandaio....Y Michelangelo, el gran Michelangelo, que quién sabe cuánto habrá amado y odiado el ingente y arduo trabajo de decorar metros y metros cuadrados con escenas bíblicas, trabajo que le supuso un sacrificio casi religioso.
¡Lástima que nuestro cuello no sea telescópico y que no podamos acercarnos para ver al detalle sus pinturas! Abandoné la capilla a desgana, pues deseaba quedarme allí para siempre o, al menos durante unas cuantas horas o días, para impregnarme de tanta belleza, para aprehender cada mínimo detalle (y con dolor de cuello a fuerza de haber estado largo rato mirando hacia arriba).
Hoy, gracias a las nuevas tecnologías, podemos "viajar" a la Capilla Sixtina y emocionarnos contemplando al detalle su magnífica decoración.
Blog sobre arte y cultura: reseñas de exposiciones, espectáculos teatrales, películas...Lo bello nos emociona y transporta. ¿Te animas a dejarte llevar por mis palabras?
jueves, 4 de noviembre de 2010
lunes, 25 de octubre de 2010
¿Creéis en la magia?
Durante muchos años hemos visto el circo como algo decadente, con payasos tristes de trajes raídos y animales enjaulados, famélicos y maltratados, con carpas polvorientas y ajadas. Luego ha llegado el circo contemporáneo, que como un soplo de aire fresco ha restituído todo su esplendor a este espectáculo para niños y grandes: los vestuarios se han vuelto fabulosos, las músicas creadas ad hoc como parte integrante del espactáculo, los números mágicos, capaces de emocionar al más ferviente detractor del circo. Empezé a amar esta forma de arte con el Cirque du Soleil, que nos regala siempre momentos de indescriptible belleza y emoción y me hacen sentirme una eterna niña que mira boquiabierta el universo mágico que se desarrolla bajo enorme carpa blanca circense. Mi pasión por el circo contemporáneo se ha reafirmado tras ver PSY, de Les 7 doigst de la Main y ahora descubro esta nueva y maravillosa compañia: el Cirque Eloize.
Nebbia, o cómo la belleza puede emocionar hasta las lágrimas...El Cirque Éloize, en colaboración con el Teatro Sunil, nos regala un espectáculo sublime, de una perfección estética que consigue tocar el alma y el corazón, esas partes del ser humano destinadas a sentir.
Nebbia (Niebla en italiano) habla sobre eso: la niebla. Ese fenómeno atmosférico que nos hace percibir las cosas de otra manera, de un modo casi irreal, que desdibuja los contornos y nos da la impresión de vivir un sueño. Un sueño bellísimo. La belleza del circo contemporáneo ha logrado despojar al circo de su capa de caspa, de tristeza y decandencia, para restituírnoslo en pleno esplendor, más bello que nunca. Como decía, Nebbia logra la perfección estética: con unas coreografías maravillosas ejecutadas a la perfección, una escenografía y una música mágicas, que recuerdan a las películas de Fellini, logran sumergirnos en el fantástico universo ideado por Daniele Finzi Pasca.
Uno sale del teatro con el corazón sonriendo. En este mundo con frecuencia tan feo, tan lleno de miserias y desgracias, es de agradecer que aún existan cosas capaces de devolvernos la capacidad de soñar.
http://www.cirque-eloize.com/en/shows/nebbia
Nebbia, o cómo la belleza puede emocionar hasta las lágrimas...El Cirque Éloize, en colaboración con el Teatro Sunil, nos regala un espectáculo sublime, de una perfección estética que consigue tocar el alma y el corazón, esas partes del ser humano destinadas a sentir.
Nebbia (Niebla en italiano) habla sobre eso: la niebla. Ese fenómeno atmosférico que nos hace percibir las cosas de otra manera, de un modo casi irreal, que desdibuja los contornos y nos da la impresión de vivir un sueño. Un sueño bellísimo. La belleza del circo contemporáneo ha logrado despojar al circo de su capa de caspa, de tristeza y decandencia, para restituírnoslo en pleno esplendor, más bello que nunca. Como decía, Nebbia logra la perfección estética: con unas coreografías maravillosas ejecutadas a la perfección, una escenografía y una música mágicas, que recuerdan a las películas de Fellini, logran sumergirnos en el fantástico universo ideado por Daniele Finzi Pasca.
Uno sale del teatro con el corazón sonriendo. En este mundo con frecuencia tan feo, tan lleno de miserias y desgracias, es de agradecer que aún existan cosas capaces de devolvernos la capacidad de soñar.
http://www.cirque-eloize.com/en/shows/nebbia
Etiquetas: arte, cultura.
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